Amado Nervo - ... Pero te amo

martes 3 de abril de 2007

... Pero te amo

Yo no sé nada de la vida,
yo no sé nada del destino,
yo no sé nada de la muerte;
¡pero te amo!

Según la buena lógica, tú eres luz extinguida;
mi devoción es loca, mi culto desatino,
y hay una insensatez infinita en quererte;
¡pero te amo!

Amado Nervo - El día que me quieras

El día que me quieras

El día que me quieras tendrá más luz que junio;
La noche que me quieras será de prenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo.

Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cristalinas
el dia que me quieras.

El día que me quieras, los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oidos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo
serán cuando me quieras.

Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por los montes y praderas,
delante de tus pasos, el día que me quieras ...
y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!

Al reventar el alba del día que me quieras,
y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.
El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa, cada arrebol miraje
de "Las Mil y una Noche", cada brisa un cantar,
cada árbol una lira, cada monte un altar.

El día que me quieras, para nosotros dos
cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

Pedro Bonifacio Palacios - Pasión

Pasión

I
Tu tienes, para mí, todo lo bello
que cielo, tierra y corazón abarcan;
la atracción estelar ¡de esas estrellas
que atraen como tus lágrimas!;

II
La sinfonia sacra de los seres,
los vientos, los bosques y las aguas,
en el lenguaje mudo de tus ojos
que, mirándome, hablan;

III
Los atrevidos rasgos de las cumbres
que la celeste inmensidad asaltan,
en las gentiles curvas de tu seno ...
¡oh, colina sagrada!

IV
Y el desdeñoso arrastre de las olas
sobre los verdes juncos y las algas,
en el raudo vagar de tu memoria
por mi vida de paria.

V
Yo tengo, para ti, todo lo noble
que cielo, tierra y corazón abarcan;
el calor de los soles, ¡de los soles
que, como yo, te aman!;

VI
El gemido profundo de las ondas
que mueren a tus pies sobre la playa,
en el tapiz purpureo de mi espíritu
abatido a tus plantas;

VII
La castidad celeste de los besos
de tu madre bendita, en la mañana,
en la caricia augusta con que tierna
te circunda mi alma.

VIII
¡Tu tienes, para mi todo lo bello;
yo tengo para ti, todo lo que ama;
tú para mí, la luz que resplandece,
yo, para ti, sus llamas!

Pedro Bonifacio Palacios - Lo que yo quiero

Lo que yo quiero

I

Quiero ser las dos niñas de tus ojos,
las metálicas cuerdas de tus voz,
el rubor de tu sien cuando meditas
y el origen tenaz de tu rubor.

Quiero ser esas manos invisibles
que manejan por si la Creación,
y formar con tus sueños y los mios
otro mundo mejor para los dos.

Eres tu, providencia de mi vida,
mi sostén, mi refugio, mi caudal;
cual si fueras mi madre yo te amo ...
¡y todavia más!


II

Tengo celos del sol, porque te besa
con sus labios de luz y de calor,
del jazmín tropical y del jilguero
que decoran y alegran tu balcón.

Mando yo que ni el aire te sonreía:
ni los astros, ni el niño, ni la flor,
ni la Fe, ni el Amor, ni la Esperanza,
ni ninguno en lo eterno más que yo.

Eres tú, Soberana de mis noches,
mi constante, perpetuo cavilar:
ambicioso tu amor como la Gloria ...
¡y todavia más!


III

Yo no quiero que alguno te consuele
si me mata la fuerza de tu amor ...
¡si me matan los besos insaciables
fervorosos, ardiente que te doy!

Quiero yo que te invadan las tinieblas
cuando ya para mi no salga el sol.
Quiero yo que defiendas mi cadáver
del más leve ritual profanador.

Quiero yo que me nombres y conjures
sobre labios y frente y corazón.
Quiero yo que sucumbas o enloquezcas ...
¡loca, sí, muerta, sí, te quiero yo!

Mi querida, mi bien, mi soberana,
mi refugio, mi sueño, mi caudal,
mi laurel, mi ambición, mi santa madre ...
¡y todavia más!

Pedro Bonifacio Palacios - A tus pies

A tus pies

Nocturno canto de amor
que ondulas en mis pesares,
como en los negros pinares
las notas del ruiseñor.

Blanco jazmin entre tules
y carnes blancas perdido,
por mi pasión circuido
de pensamientos azules.

Coloración singular
que mi tristeza iluminas
como el desierto y las ruinas
la claridad estelar.

Nube que cruzas callada
la extensión indefinida,
dulcemente perseguida
por la luz de mi mirada.

Ideal deslumbrador
en el espiritu mio,
como el collar del rocio
con que despierta la flor.

Sumisa paloma fiel
dormida sobre mi pecho,
como si fuera en un lecho
de mirtos y de laurel.

Música, nube, ideal,
ave, estrella, blanca flor,
preludio, esbozo, fulgor
de otro mundo espiritual

Aqui vengo, aqui me ves,
aquí me postro, aquí estoy,
como tu esclavo que soy,
abandonado a tus pies.

Alfonsina Storni - Si Quieres ...

Si Quieres ...

Si quieres besarme ... besa,
- yo comparto tus antojos -
mas no hagas mi boca presa,
¡bésame quedo en los ojos!

No me hables de los hechizos
de tus besos en el cuello ...
Están celosos mis rizos.
¡Acaríciame el cabello!

Para ti mimo oportuno,
si tus ojos son palabras,
me darán, uno por uno,
los pensamientos que labras.

Pon tu mano entre las mías,
temblarán como un canaraio
y oiremos las sinfonias
de algún amor milenario.

Ésta es una noche muerta
bajo el techumbre astral.
Está callada la huerta
como en un sueño letal.

Tiene un matiz de alabasto
y un misterio de pagoda.
¡Mira la luz de aquel astro!
¡La tengo en el alma toda!
Silencio ... silencio ... ¡Calla!

Hasta el agua corre apenas,
bajo su verde pantalla
se aquieta cabe la arena.

¡Oh! ¡Qué perfume tan fino!
¡No beses mis labios rojos!

En la noche de platino
bésame quedo en los ojos ...

Alfonsina Storni - La Dulce Visión

La Dulce Visión

¿Dónde estará lo que persigo ciega?
Jardines encantados, mundos de oro.
Todo lo que me cerca es incoloro,
hay otra vida. ¿Allì, cómo se llega?

Un perfume divino el alma anega;
Olor de estrellas, un Rosado coro.
De dianas fugitivas; el esporo
Viviente aun de la delicia griega

¿Dónde estará ese mundo que persigo?
El sueño voluptuoso va conmigo
Y me ciñan las rosas de su brazo.

Y mientra danzo sobre el césped fino.
Fuera del alma acecha mi destino.
Y la gran cazadora mueve el lazo.

Alfonsina Storni - Ladrona

Ladrona

Me llegare al jardin donde reposas,
me bañare en tu estanque
y robare tus rosas.

Mi cuerpo echará lirios cuando arranque,
en tanto que reposas,
todas tus rosas.

Cuando ladrona, trepe por los hierros
huyendo del jardín, suelta tus perros.

En mis brazos tus rosas,
desgárrenme las carnes temblorosas
tu blancos perros
cabe tus hierros.

Alfonsina Storni - La Inquietud del Rosal

La Inquietud del Rosal

El rosal en su inquieto modo de florecer
va quemando la sabia que alimenta su ser.
Fijaos en las rosas que caen del rosal:
tantas son que la planta morirá de este mal.
El rosal no es adulto y su vida impaciente
se consume al dar flores precipitadamente.

Alfonsina Storni - La Quimera

La Quimera

Como los niños iba hacia oriente, creyendo
que con mis propias manos podria el sol tocar;
como los niños iba, por la tierra redonda,
persiguiendo allá lejos, la quimera solar.

Estaba a igual distancia del oriendo de oro
por mas que siempre andaba y que volvia andar;
hice como los niños: viendo inútil la marcha
cogí las flores del suelo y me puse a jugar.

Alfonsina Storni - Queja

Queja

Señor, mi queja es ésta
tú me comprenderás:
De amore me estoy muriendo,
pero no puedo amar.

Persigo lo perfecto
en mi y en los demás
persigo lo perfecto
para poder amar.

Me consumo en mi fuego
¡Señor, piedad, piedad!
De amor me estoy muriendo,
¡Pero no puedo amar!

El cisne y la rosa

lunes 12 de febrero de 2007

El cisne y la rosa

En puro dialogar de cisne y rosa
enciendes, amapola, luz perdida;
conocida y también desconocida
en puro dialogar de cisne y rosa.

Blandamente situada y vagorosa,
el perfil de una luna dolorida;
encontrada y también desvanecida
en puro dialogar de cisne y rosa.

Verde nube de sueño despabila
al conjuro su voz almibarada,
mas la rosa se va tornando lila...

(¡Oh la tarde en su capa colorada
un estoque de luna me perfila
para hundir en mi sueño la estocada!)

El amor

El amor

Pon tus manos sobre mis manos
y tus ojos sobre mis ojos.
Pon tus labios sobre mis labios
y tu pecho sobre mi pecho:
abrirás las manos,
cerrarás los ojos,
abrirás los labios
cerrarás tu pecho.

Pon tu sueño sobre mi sueño
y tu deseo sobre mi deseo.
Pon tus ansias sobre mis ansias
y tus desvelos sobre mis desvelos:
cerrarás las mnaos,
abrirás los ojos,
cerrarás los labios,
abrirás tu pecho
y un pájaro rojo saldrá volando.
un pájaro rojo saldrá volando
un pájaro rojo saldrá volando.

Tú no eres un ángel

Tú no eres un ángel

Tu no eres un ángel, ni un hada, ni una diosa,
y yo te amo.
Tus alas son las alas de mi poesia.
Tu espada es la espada de mi poesia.

Tú no eres un ángel, ni un hada , ni una diosa.
Posees un cuerpo real. De mujer.
Los ángeles no me protegen como tú,
ni me hablan como tu,
ni sus alas son más suaves que tus cabellos.

Te amo asi:
mujer de labios dulces y manos asperas,
mujer de carne y sueño, mujer mia
en medio de felicidad o el sufrimiento.

La Pregunta

jueves 8 de febrero de 2007

La Pregunta

Amor, una pregunta
te ha destrozado.

Yo he regresado a ti
desde la incertidumbre con espinas.

Te quiero recta como
la espada o el camino.

Pero te empeñas
en guardar un recodo
de sombra que no quiero.

Amor mío,
compréndeme,
te quiero toda,
de ojos a pies, a uñas,
por dentro,
toda la claridad, la que guardabas.

Soy yo, amor mío,
quien golpea tu puerta.
No es el fantasma, no es
el que antes se detuvo
en tu ventana.
Yo echo la puerta abajo:
yo entro en toda tu vida:
vengo a vivir en tu alma:
tú no puedes conmigo.

Tienes que abrir puerta a puerta,
tienes que obedecerme,
tienes que abrir los ojos,
para que busque en ellos,
tienes que ver cómo ando
con pasos pesados
por todos los caminos
que, ciegos, me esperaban.

No me temas,
soy tuyo,
pero
no soy el pasajero ni el mendigo,
soy tu dueño,
el que tú esperabas,
y ahora entro
en tu vida,
para no salir más,
amor, amor, amor,
para quedarme.